Esta semana, coincide el día Internacional de la Madre, en diversas partes del mundo, varían los días, pero no el significado. Lo realmente valioso es que también se reivindica el día Mundial de la Salud Mental Materna, como una forma de exponer el papel de la mujer como generadora y sustentadora de la vida. Ahora, si hablamos de este día en términos de migración, hablemos del género femenino como triple M; Mujer, Mamá, Migrante. Hoy a través del testimonio de mujeres, hablamos del maternar siendo migrante.
Dentro de Amamigrar, en varias ocasiones ya he querido evidenciar, sensibilizar y exponer el papel de la mujer migrante sobre todo hablando en términos de maternidad. Puedes leer otras entradas de blog como son “¡Feliz Día de la Madre, mamá migrante!” y “Maternidad migrantes” (Te invito a que las leas porque el contenido no te dejará indiferente).
Te cuento mi experiencia y la de otras mujeres
En mi caso, en esta ocasión, escribo esta entrada de blog desde los orígenes, rodeada de mi abuela, madre y tías, aquellas mujeres que son madres han sido mis cuidadoras y crían con sus hijas en el exterior, con la esperanza constante de volver a tener a la familia unida.
Hoy para mí, estar este día de la madre en Colombia es un privilegio, pero también es un espacio para la reflexión, el cuidado y el amor.
Ahora entiendo mejor la maternidad migrante de mi madre, ahora comprendo y empatizo con sus lágrimas y sus esfuerzos por ser transmisora de nuestra cultura.
No sólo quiero exponer mi experiencia, sino dar voz a las mujeres que rodean mi vida y que generosamente me han compartido sus reflexiones, aquellas ganancias y pérdidas que les ha dado el ser mamá en otros lugares del mundo y aquello que como migrantes piensan que es eso “ineludible” que quieren transmitir a sus hijos e hijas(está publicado en un post para redes sociales)
Así que quiero en lugar de dar datos estadísticos, exponer experiencias de las madres migrantes, estas te las comparto, para que sientas el abrazo maternal en la distancia, sientas la luz si la necesitas, acompañe tu soledad o envuelva tu alegría.
Ser madre es un trabajo constante, 24/7, que la distancia no quebranta, acorta o destruye, ser madre te transforma como una fuerza motora que te convierte en refugio, fiera, fuerza y supervivencia.
Acompañar y maternar en comunidad.
Gracias a las siete mujeres, que generosamente para este post, me han facilitado su experiencia no sólo para enriquecer y aportar valor, sino para que sirva de ayuda a otras mujeres, acompañar en comunidad, es lo que hemos hecho siempre, lo hace más fácil, ayuda a nuestra salud mental materna.
- “Me he sentido sola, muchas veces en situaciones cotidianas y situaciones difíciles de la maternidad he extrañado a mi familia. Me cuesta mucho pensar que el vínculo que tiene mi hija con mi familia no es igual que el que tienen mis sobrinos que viven con mi familia en Bogotá. Me da pena que mi hija esté creciendo sin vínculos presenciales con mi familia. A veces tengo la sensación de tener sobre mis hombros una carga muy grande y me agobia pensar que no pueda con ella, porque quisiera tener cerca a mi familia y contar con su apoyo cuando lo necesito” E-Colombia
- “Maternar siendo migrante ha sido un reto sobre todo por la soledad de estar lejos de la familia, pero también he aprendido hacer hogar y mantener mis tradiciones”. M-Venezuela
- “Ser madre siendo migrante es como estar en una carrera de relevos sin compañeros, además de tener que autogestionar, sin pausa, los choques culturales con tu pareja y tu entorno”. N.S.- Colombia
Maternar siendo migrante

- “Maternar siendo migrante para mí está siendo un despliegue de resistencia y resiliencia y aún creo que no ha comenzado lo más difícil. Ha sido también enfrentar la ambivalencia de estar feliz por la noticia y triste por la añoranza de vivir muchas cosas desconocidas sin mis referentes femeninos más cercanos. Quisiera que mi hijo que va a nacer en un contexto de biculturalidad sienta amor por el país donde nacieron su madre y su padre. Quiero que se sienta orgulloso del país donde va a nacer, pero desde una mirada descolonial, que conozca, que sea crítico y sensible con la historia de Latinoamérica y en especial de Cuba”.
- “La maternidad lejos de casa supone un mayor reto, maternar lejos de mi madre, maternar sin mi red de amigas, maternar en un país donde se entiende la crianza desde otro lugar. A pesar de eso, la experiencia de la maternidad desde el extranjero nos ha hecho más valientes, a mí hijo, a mí pareja y a mí. N.B.-Colombia
«He aprendido a confiar en que la comunidad también sostiene y, de las cosas más bonitas, es que mi hijo me ha hecho sentir más parte de este país que escogí, de esta casa que elegí”
- “Maternar siendo migrante me ha ayudado a conocer talentos que ni sabía que existían. Conocerme mucho mejor, mi peque me hace de espejo y me inspira a sacar lo mejor de mí para poder ofrecerlo .Poner consciencia en sanar heridas y vacíos de mi infancia. Identificar que estando bien yo, puedo dar lo mejor de mí a mi hijo. Potenciar habilidades de liderazgo, negociación y trabajo en equipo. Pero también me ha dado la soledad de no tener cerca a mi familia, sentir que no crecerá rodeado de primos como lo hice yo. Han nacido nuevos miedos asociados a su bienestar y a su futuro en el contexto actual” K- Colombia.
Finalizo con la frase de C-Bolivia que dice así “Las madres transmitimos los valores de la familia de generación en generación, tus raíces viajan contigo desde el pasado de tus abuelos hasta el futuro de tus nietos, allá donde te muevas. Las recetas de unidad, amor, alegría, ayudarse mutuamente en momentos difíciles se plasman alrededor de las mesas cuando compartes platos y sazones de tu infancia”
¿Cómo cuidar nuestra salud mental materna?
- Encuentra y busca a personas que sean refugio. Ofrecer un espacio seguro para que las mujeres expresen sus preocupaciones y miedos, así como proporcionar información sobre técnicas de afrontamiento y autocuidado, es fundamental mantenernos en comunidad y saber pedir ayuda.
- Ten otras amigas, que te permitan crear un ambiente de confianza donde las mujeres se sientan cómodas hablando de sus emociones, miedos y preocupaciones sin temor a ser juzgadas. La crianza en la distancia aumenta los sentimientos de soledad, frustración y duelo migratorio.
- Ayudar a sensibilizar y educar sobre la importancia del autocuidado, fomentar hábitos saludables como la práctica de ejercicio físico, de relajación, mindfulness y técnicas de afrontamiento del estrés o simplemente tomarte una cerveza.
Mi amiga Kath, me mando este video para felicitarme a mí y a su red de mujeres por el dia de las madres, si lo ves con atención, tú también puedes encontrar cerrando los ojos, ese momento en los que tu madre o tu figura de apego materna fue el ánimo, la fuerza y las palabras que necesitabas para seguir adelante.
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Ojalá ahora, que yo ya sé que es ser mamá, pueda encontrar las mismas palabras de fuerza para mi madre, porque ¿quién ha cuidado de su salud mental materna como migrante? A ti mamá, que lo dejaste todo por nosotras, gracias, soy lo que soy porque tú siempre has estado detrás para que yo no me sintiera sola, para ser mejor y poder alzar el vuelo para cumplir nuestros sueños.
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