Cerrando el 2024, sabemos que 8.2 millones de personas que han nacido en el extranjero viven hoy en España, se encuentran en pleno desarrollo de conseguir objetivos, empleo, vida digna, derechos, educación, pero sobre todo sueños. Si hablamos de vidas humanas, hablaremos del propósito y los retos ante la migración para este 2025.
En España, al cerrar el año 2023 éramos 48.37 millones de personas en el país, de las cuales el 17% son personas migrantes, es un dato lo suficientemente llamativo si lo comparamos con el hecho de que en 2024, el 13,4% (es decir, 2.9 millones) estaban afiliados a la seguridad social.
Otro dato que sabemos, gracias al último estudio del OBERAXE, es que la tasa de desempleo entre personas extranjeras se sitúa en un 18,2%, en comparación con el 11,6% de población autóctona. Esto supone, según el estudio, una pérdida de aproximadamente 5.100 millones de euros anuales para España.
Ahora bien, a mi como hija de inmigrantes, lo que me llama aún más la atención es que los que somos hijos de inmigrantes los estudiantes hijos de inmigrantes que son incorporados al sistema de educación enfrentan mayores tasas de repetición, peor rendimiento académico y una mayor exposición al acoso escolar, factores que incrementan el riesgo de abandono y afectan a sus oportunidades”.
Esto no sólo es un reto económico sino también un desafío desde una perspectiva intercultural. No es sólo en el alumnado y sus capacidades, sino cómo el profesorado y el sistema educativo tiene que aprender a dirigirse a un aula cada vez más diversa y con procesos migratorios cada vez más invisibles y con muchas dificultades para gestionar sus emociones.
¿Cuál debería ser el propósito de la migración este 2025?
El propósito de este año debería de ser el de romper con ese oleaje de noticias, discursos y comunicaciones que sólo siembran la diferencia, el miedo, la desconfianza y van en detrimento de la calidad de vida humana.
Potenciar todas aquellas iniciativas en materia de sensibilización ante los delitos de odio, se queda totalmente corta si sólo se aborda el trabajo hacia las víctimas y no como la sociedad construye una y otra vez las mismas narrativas destructivas, hablar siempre desde el amor, lo que nos une, nos mueve y nos hace soñar, nos acerca a nuestros semejantes indiferentemente del color de nuestra piel (¡Ojo! Sin olvidar las consecuencias hacia las víctimas)
Ahora bien, el empoderamiento hacia las personas migrantes tiene que ir más allá, porque para que exista un impacto real, se deben legitimar las emociones de las personas migradas.
¿Cuál es el reto para 2025?
Marcar la diferencia ante los discursos masivos de odio y la ola antiinmigración. Desde el sector social construir un marco de participación coherente en todas las instancias, no sólo dando la responsabilidad a la ciudadanía sino los recursos públicos, económicos, educativos, donde se refleje la sociedad diversa en la que estamos y estructurando derechos que nos convienen a todos.
Para este año, se aplicaran dos cuestiones claves para la migración:
- Reforma de la Ley de Extranjería. Su objetivo es facilitar las vías regulares para las personas migrantes y su incorporación al mercado de trabajo a través de una serie de medidas que permitan atraer y retener el talento. Pero todavía no se han presentado las instrucciones administrativas así que desconocemos cuáles serán esos “canales de facilitación” porque todo está muy bonito planteado en papel mientras no se exponga la forma de ejecución.
- Pacto de Asilo y Refugio. A nivel personal, yo creo ( me puedo equivocar) que este es el reto y el cambio más grande para 2025. Aplicar la normativa europea traerá más xenofobia y muertes sobre todo en el mar. Ya expuse en la entrada de blog “los discursos de odio y el duelo migratorio” el impacto social que tiene la necropolítica en las personas migrantes. Al generalizar los procedimientos acelerados, normalizar la externalización en terceros países, aumenta la presión en estados fronterizos y la externalización sólo trae la suspensión de garantías y violaciones a los Derecho Humanos.
¿Ante estos retos, cuál es el propósito de amamigrar para este nuevo año?

En septiembre de 2024, fui la ganadora de la convocatoria de Conecta Migrants and Refugees the Bridge for Billions. Concursando con más de 86 iniciativas y entre los últimos 10 finalistas aprendí después de muchos meses de trabajo que si AMAMIGRAR es un proyecto que comenzó como un blog en la red para apoyar el cambio de las narrativas migrantes. Ahora ha evolucionado mucho más.
Lo que comenzó como un espacio en la red, ahora espero llegue a convertirse en una consultoría social, especializada en Duelo Migratorio, donde poder seguir sensibilizando, humanizando la migración, los procesos psicoemocionales y siendo el cobijo de aquellas personas que independiente de sus circunstancias migratorias dan saltos al vacío como un acto de amor y ejerciendo su Derecho Humano a la movilización.
¿Quieres sumarte a este propósito?
Si te gusta el contenido o crees que puede ser útil para alguien, ¡No lo dudes, compártelo! Una manera de luchar y potenciar #nuevasnarrativas es compartir buena información