Mi Historia
Por eso acompaño a quienes cruzan fronteras con más miedo que certezas.
AmaMigrar es mi forma de cuidar, formar y transformar desde el corazón migrante.
Migrar me rompió. Y también me reconstruyó.
Daniela Montes Arenas – AmaMigrar
Migrar me rompió. Y también me reconstruyó.
Hola, soy Daniela. Y también migré.
Me defino como de origen salsero, adopción flamenca y costumbres madrileñas.
Pero sobre todo, soy infancia migrante, y sé lo que significa empezar de nuevo.
Nací en Colombia y llegué a España con 10 años. No migré por decisión propia: migré con los sueños de mis padres a cuestas. Como tantas niñas, crecí entre culturas, códigos y duelos invisibles.
Migrar me atravesó el cuerpo, el corazón y la mente.
Y con los años entendí algo que nadie me enseñó:
la migración también duele… y ese dolor también merece ser escuchado.
Hoy entiendo que migrar no es solo moverse de país. Es atravesar un proceso profundo que impacta la identidad, las emociones, los vínculos… y que pocas veces es acompañado como merece.
Por eso creé AmaMigrar.
Si estás migrando y no sabes por dónde empezar, estoy aquí.
"Ninguna persona migrante debería transitar su historia en soledad. Aquí, tu voz y tu bienestar importan."
¿Quién soy hoy?
Entre la experiencia vivida y la profesionalidad construida.
History
Soy trabajadora social especializada en migraciones, Duelo Migratorio e impacto social.
Llevo más de 15 años trabajando en el tercer sector y en administraciones públicas.
Me formé en mediación, trabajo social comunitario, gestión de proyectos inclusivos y fundraising.
Trabajo como Social Project Manager, coordino una Oficina Municipal para la población migrante y colaboro con universidades, ayuntamientos y ONGs. Pero más allá de todo eso, soy una mujer migrante que decidió convertir su herida en propósito.
🎓 “La vivencia me dio la raíz. La formación, las herramientas. Hoy soy un puente entre ambas.”
AmaMigrar no nació como negocio. Nació como respuesta.
Por qué nace AmaMigrar
AmaMigrar comenzó en 2021 como un espacio de reflexión sobre migración positiva.
Hoy es una consultoría social viva, que acompaña, forma y transforma.
Aquí se trabaja desde lo vivencial, lo técnico y lo emocional.
Desde la escucha, la intervención social, el derecho a migrar con dignidad y la convicción de que la salud mental también es parte del proyecto migratorio.
No maquillo la realidad. Migrar duele.
Pero acompaño para que ese dolor no se convierta en aislamiento.
Lo que me mueve
¿Qué me impulsa cada día?
- Hacer visible el duelo migratorio y legitimar sus emociones.
- Acompañar a personas que se sienten perdidas, partidas o fuera de lugar.
- Formar a quienes quieren trabajar con migrantes desde una mirada humana.
- Cambiar narrativas sociales desde el derecho, la empatía y la experiencia.
- Ser una voz que abra caminos, no que cierre puertas.
MI
MIGRANTE
MANIFIESTO
Lleva contigo una declaración que nace desde la experiencia y el corazón migrante.
Este manifiesto es más que palabras: es un compromiso vivo.
Nació de mi historia como infancia migrante y de años acompañando a quienes han cruzado fronteras con más miedo que certezas.
En Mi Manifiesto Migrante encontrarás una declaración que une la experiencia personal y la mirada profesional, con la certeza de que la migración no es solo un cambio geográfico, sino un viaje emocional y social que merece respeto, cuidado y dignidad.
Descárgalo, léelo con calma, compártelo y hazlo tuyo. Porque migrar no nos quita valor, nos recuerda que somos capaces de reconstruirnos sin renunciar a quienes somos.
Cada etapa de mi vida me preparó para acompañar procesos migratorios con verdad y empatía.
Momentos de mi camino
Mi compromiso contigo
cuando decides trabajar conmigo, no solo contratas un servicio: eliges un acompañamiento real.
- Te escucho sin juicios para entender tu historia y tus necesidades.
- Te doy herramientas prácticas y adaptadas a tu realidad, no soluciones genéricas.
- Camino a tu ritmo, respetando tus tiempos y emociones.
- Trabajo con integridad, poniendo siempre tus derechos y bienestar en el centro.
- Creo en ti y en tu capacidad de reconstruirte sin renunciar a quién eres.